dAv!d :: ¡Bienvenid@ a mi blog!
Prefiero morir como un loco soñador a vivir "desesperanzado".

miércoles 10 de diciembre de 2008

Brownie, mi gran compañero

Llevo unas dos semanas formando parte de la red de casas de acogida para animales en adopción que la Protectora Aragonesa Alborada utiliza para poder disponer de un hogar temporal para los animales en adopción hasta que encuentran su hogar definitivo.

Una vez pasado ese tiempo, creo que ya puedo hacer una valoración bastante real sobre lo que supone la experiencia de participar en dicha red. No voy a enrollarme con lo que supone ser una casa de acogida, que eso la protectora en su web ya lo explica muy acertadamente. Lo que pretendo describir es lo que ser casa de acogida está suponiendo para mí. Para lo que debo presentar primero, a Brownie:


Brownie se está convirtiendo en más que una mascota y más que un compañero de piso, para mí comienza a ser un amigo. Un amigo que me ofrece su calorcito cuando hace frío, que me recibe con alegría cuando llego a casa y no se quiere despedir de mí hasta que voy a la cama.

Brownie, según tengo entendido está ya en proceso de adopción así que debo ir haciéndome la idea de que cada día que pasa me queda menos de estar con él. No me preocupa demasiado, irá a un sitio mejor, a su hogar definitivo con su definitiva familia y a mí me traerán otr@ compañer@.

Es una grata experiencia, se la recomiendo a todo el mundo. Un animal aporta serenidad, aporta cariño, atención y complicidad y, sobre todo en el caso de los gatos, pide muy poco (cambiarle la tierra de vez en cuando y procurar que tenga siempre agua y comida en sus recipientes).
Brownie no llegó sólo. Me lo trajeron junto a Ronnie, el cual se llevaron en seguida por lo que apenas tuve tiempo de conocerlo. La verdad es que prefiero tener dos ya que así se hacen compañía cuando no estoy, y cuando estoy, mi compañía es doble.

Para quien tenga sus dudas a la hora de adoptar, le diré que la opción que yo escogí, la de hacer de casa de acogida es una buena opción para comenzar a hacerse la idea. No te compromete a nada (bueno, más allá de tener un comportamiento correcto con el animal mientras esté en tu casa) ya que si no te termina de convencer la opción, pueden llevarse al animal a otra casa. Por eso os animo a probarlo, a informaros sobre el sencillo procedimiento para ser casa de acogida y si lo probáis y os animáis, a acoger definitivamente una mascota en vuestras vidas.

La web de la protectora es esta.

Por cierto, que envían mascotas por toda España y hasta a otros países así que no hay excusa, la mayoría de los animales vienen de sufridas vidas y necesitan de tu cariño.

4 comentarios:

<b>dAv!d</b> dijo...

Hoy ha sido el temido día. Brownie se ha ido a una vida mejor (en sentido literal). A Salamanca, me cuentan, yo les digo a mis conocidos que lo he mandado a la universidad cuando me preguntan con él, es una tontería pero se me hace más llevadero.
Mañana lelgará una nueva compañera que, por casualidades de la vida, resulta que es hermanastra de Brownie. Así no le echaré tanto de menos y así me familiarizaré con el concepto de "hermanastra" ya que mi madre pronto me va a dar una. ¡Qué cosas tiene la vida!.

eva dijo...

Hola David¡. También yo soy casa de acogida de alborada. Te entiendo perfectamente.Esa mezcla de tristeza y alegría al tener que dejar ir a nuestros "ahijados"....eso es lo más duro. Pero coincidiendo con otras casas de acogida, impera la satisfacción de haber ayudado a peque, que si no hubiera sido por tí, quizás estaría muerto ó malviviendo, y le has dado una nueva oportunidad.Creo que ser casa de acogida es una esperiencia indescriptible, enriquecedora...y que te cambia la vida.

Gracias¡¡¡¡ y ánimo¡¡¡

<b>dAv!d</b> dijo...

Desde luego que sí.
Se va, pero se va para pasar el resto de sus vidas rodeado de una familia que le quiere y de la que será uno más.
Además, Alborada lo hace todo más fácil enviándote información de cómo está y también fotos.
Imagino que esta sensación de añoranza, aunque sana, irá poco a poco suavizándose con la costumbre y sobre todo, con la ilusión de que llega un nuevo miembro a ocupar de nuevo esa habitación (o rinconcito) de tu casa que por un momento ves tan vacía.
Ahora tengo en casa a Cascabel, la hermanastra de Brownie y, aunque es un poco más trasto, es igual de cariñosa.

Te animo a difundir tu experiencia y, si no tienes un lugar propio, te invito a usar este mismo blog para hacerlo.

¡Saludos eva! Quizás nos veamos en la comida anual.

<b>dAv!d</b> dijo...

Me comentan que Brownie se ha cambiado el nombre por Bruno (por facilidad de pronunciación para algunos humanos que conviven con él en la casa).
Me han mandado fotos de su hogar actual (y definitivo) y parece muy feliz, yo también al verlo.